Oración a San Cipriano y Santa Justina

Has esta poderosa oración a San Cipriano y Santa Justina para librarnos de malas personas en nuestro entorno.

Oh benevolentes Cipriano y Justina
Santos mártires de la fe,
Que se consagraron a Dios viviendo en el cristianismo
y se mantuvieron fieles pregonando la verdad,
Ofrendando sus vidas al ser martirizados
Manteniéndose con coraje, lealtad y valentía
sin renegar de Dios después de conocerle,
mediante la virtuosa Justina,
sierva ejemplar de mi Señor y Salvador
apartándote de todo mal y teniendo a nuestro redentor
como el único Dios,
al que te convertiste y serviste con gran humildad
y sencillez de corazón.

San Cipriano y Santa Justina
prodigiosos y piadosos, grandes en misericordia
os ruego que me escuches;
Bondadosos y sublimes
Os ruego que me atiendas;
Beneméritos protectores
Os ruego que me respondas

Con prontitud esta plegaria
acudo con mucha esperanza y devoción ante ustedes
para que intercedan por mí ante Jesucristo nuestro Señor
para que me favorezcas en mis peticiones
nos des tu luz y santa protección
nos libres de las circunstancias que nos afligen el corazón
y quebrantan nuestro espíritu.
Os ruego por por la gracia que Dios les otorga,

Amparen a mi familia,
nos proteja de quienes nos adversan
y que sólo quieren perjudicarnos
no nos permitan caer en las garras de nuestros enemigos
que siempre está esperando
el momento oportuno para el ataque,
despeja mi camino, líbralo de cualquier barrera,
para que no tropiece en ningún momento
aleja de nosotros, de nuestra casa y de nuestro trabajo,
toda energía perturbadora
envidiosos, mentirosos, calumniadores,
y de mis hijos toda mala compañía
Cuídennos siempre, bendícenos e ilumínanos
Para que nos mantengamos fieles a Dios

Hasta el final de nuestros días
Y como ustedes podamos hacerle frente
a las dificultades que se nos presenten
Confiados estamos en su poderosa intervención
Para que nos concedan la total protección.

Amén.

Peticiones a San Cipriano y Justina

San Cipriano y Justina son dos Santos mártires de Antioquia, venerados por la Iglesia Católica y la iglesia ortodoxa de Oriente, su festividad se lleva a cabo el 26 de septiembre fecha en que se conmemora el día en que fueron martirizados a causa de su fe.

Cipriano era un mago hechicero que practicó por muchos años la brujería, pasado un tiempo se convierte al cristianismo después de conocer a Justina, una hermosa e inexorable joven cristiana, la cual triunfa sobre el mal, por cuanto está protegida por la gracia divina, toda vez que Cipriano trata de seducirla a las pasiones terrenales a través de magias y hechizos.

A raíz de sufrir esta inexplicable derrota, Cipriano se desmarca del mundo pagano cuando Satanás le confirma que ella está protegida por Dios el cual tiene más poder que él. Posteriormente se convierte al cristianismo revelando y profesando la existencia de Dios, su poder sobrenatural sobre el Diablo y las ciencias del mal.

San Cipriano llegó a ser sacerdote y luego obispo de la iglesia y fue considerado el Santo Patrón de los que sufren y al igual que Justina son santos protectores, y cuentan con millones devotos en el mundo entero que le piden protección ante distintas clases de adversidades y salaciones, por lo que les suplican para que les ayude bien sea para el amor, para la salud, para tener éxito en los negocios, entre otras cosas, y dan testimonio de los favores recibidos, solo tienes que realizar la plegaria con vehemencia y absoluta convicción en que su petición será escuchada clamarle para que intercedan ante Dios todopoderoso.

En fin se les suele invocar por circunstancias de diversa índole para una protección integral contra los peligros inminentes de nuestro entorno, bien sea ocultos como los hechizos y amarres o los que se exteriorizan y se manifiestan como alteraciones en la salud.


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